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Artículos de Opinión |
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Manuel Matallanas
Bermejo Protesta en Medicina : continente o contenido Cuando me aproximo a la realidad de estudiantes o jóvenes MIR no puedo evitar sentirme afectado por el síndrome «abuelo cebolleta», estableciendo comparaciones con el pasado, y he de reconocer que, aun intentando ser autocrítico para no dejarme llevar por el tópico «todo tiempo pasado fue...», me sigue sorprendiendo su actitud general, probablemente lógica en el marco social competitivo en el que vivimos actualmente. Y me planteo esto a la vista de la situación que se ha dado durante la última semana con la movilización de los estudiantes de Medicina de la Universidad de Oviedo. Han protestado y parece que conseguido respuestas prometedoras acerca de la situación física de la Facultad, algo parecido a lo que hicieron en un pasado reciente quejándose de la calefacción. Bien hecho, pues parece razonable que se deba estudiar en las mejores condiciones posibles. Pero me pregunto por qué no se movilizan por algún otro de los problemas que tienen en su período de formación pregrado, es curioso que se hayan movilizado más por el continente que por el contenido de su formación. Si lo han hecho, no parece haber tenido trascendencia pública, al menos yo no me he percatado de ello. La formación de Medicina en nuestra comunidad autónoma, al margen del diseño curricular, en el que se echa de menos una renovación de materias más acorde con nuestro tiempo y, sobre todo, mas lógicas en relación con las patologías prevalentes y las líneas de progreso médico (¿cómo es posible que no exista una asignatura que condense en varios cursos las actuaciones para diagnosticar y tratar el grupo de enfermedades que constituye la primera causa de mortalidad: el cáncer?). Al margen de lo anterior, como decía, tiene en sus prácticas, esenciales en esta profesión, uno de sus puntos más negros. Asturias tiene una red de establecimientos sanitarios potente y geográficamente bien distribuida, concertada en su integridad con la Universidad de Oviedo. Entonces, ¿qué pasa? ¿Por qué no funcionan bien las prácticas? ¿Por qué no se utilizan todos los centros? Aunque seguramente se podrían esgrimir muchas razones para explicar que se den practicas en asignaturas que todavía no se han estudiado, o que se concentren casi todas en un solo hospital (HUCA), que se primen las prácticas en hospitales sobre los centros de salud, cuando se están formando médicos generales, etcétera. A mí sólo se me ocurre una, que tiene varios componentes: el primero es el que afecta al profesorado, más interesado en concentrarse sólo en el HUCA y, quizá, en resolver su mejor ubicación en Oviedo, como ha ido demostrando el sucesivo traslado desde los hospitales periféricos a Oviedo. Añadido a esto, la escasez y cicatería para el aumento de profesores asociados en los hospitales periféricos. El segundo, el propio diseño de las prácticas, que, salvo honrosas excepciones, son un dechado de irracionalidad, en el que no se tiene en cuenta que la mayoría de las veces han de ser tuteladas por profesionales con los que no se ha pactado nada en relación con la enseñanza que se imparte: ¿cómo van a atender con eficacia a estos estudiantes si la mayoría de las veces éstos se convierten en una dificultad para la realización de su trabajo habitual? Así, el estudiante se convierte en una sombra, a veces en una multitud de sombras, que sigue al médico de turno por el hospital, sin ser atendido y sin entender la mayoría de las cosas que oye o ve, porque éstas son independientes de las materias que están siendo impartidas en las clases. Y esto sucede cuando estamos hartos de oír mensajes acerca de lo importante que es la conexión entre la Universidad y las empresas. En ese contexto la empresa sanitaria pública asturiana es el Sespa en su conjunto, con todos sus hospitales y centros de salud. ¿Cómo puede despreciarse todo este potencial, circunscribiéndolo casi al completo a Oviedo? ¿Habrá alguna profesión donde las prácticas sean tan importantes como en Medicina o Enfermería? Ignoro en estos momentos si funciona o no la llamada Comisión Paritaria entre Universidad y comunidad autónoma, o si hay otro organismo que gestione el concierto entre ambas instituciones para la enseñanza de las profesiones sanitarias, pero es obvio que llevan muchos años sin hacer los deberes en esta materia. Es más que necesario que se replanteen este tema con seriedad e intención y articulen mecanismos para la utilización de toda la red, evitando masificaciones y organizando con los profesionales de los centros cuantitativa y cualitativamente esta actividad. Esto es contenido y es al menos un poco más relevante que el continente, y, sin embargo, no parece estimular los deseos innovadores, transformadores, de nuestros estudiantes, que, por supuesto, son jóvenes e inconformistas. ¿O no? Manuel Matallanas Bermejo es médico de la ADSP-Asturias.
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ADSP - Asturias |